lunes, 5 de octubre de 2020

LA PROFECÍA DE MAFALDA (¡Gracias Quino!)

 

¿Que sentirías al pensar que Mafalda te ha engañado?


 

Es cierto. Nací en aquel bario. Donde Mafalda esta sentada en el banco, donde la feria del domingo sonríe en todas las lenguas del mundo, donde El Afronte toca al Pedro Telmo, donde el adoquín bohemio apoya con su corazón abierto a la comparsa y el tambor.

Es cierto. Nací en aquel bario. A los treinta y un años de edad.

¿Es cierto? Jamas lo sabré. Sin embargo...

 Aquella plazita en Chile y Defensa fue mi primer refugio. Ahí, un tal 6 de septiembre por la mañana se abrió mi primer ventanal con vista a América Latina. Perdido por dentro y por fuera, me salvaba la moza de la Continental de la misma esquina donde solía desayunar, almorzar y cenar en los primeros días de mi Argentina. Al darme vuelto la moza me enseñaba a contar, diez, veinte, treinta, cuarenta... Ella era muy guapa, yo era muy tímido.

Me encontré viviendo a diez cuadras del ventanal. Andaba por todo el barrio, desde Cocha hasta Perú 571, desde Niño Bien hasta Plaza Dorrego. Así pasaron años.

Luego vino Mafalda. En realidad siempre estuvo ahí. Solamente una noche de verano se sentó en el banco. Y quedó, sacándose fotos con porteños y gringos unas mil veces por día. Después de haber aprendido la lengua del Quino intenté varias veces a invitarla a Mafalda a comer pizza en la Continental de la equina. Nunca aceptó, nunca me dio una razón. Salvo aquella única vez, la joven noche de verano, el 28 de Febrero del 2013. No me meto contigo – dijo con la voz clara, alegré y algo misteriosa. Vas a encontrar a otra - agregó.

Entonces la dejé y crucé la calle hacía la otra vereda pensando que hacer conmigo. Quise hablarle otra vez pero vinieron unas dos chicas, una con pinta de bien porteña, y se sentaron en el banco a su lado. Ya esta – entendí. El amor, el pan del alma, tiene buen sabor si esta correspondido. De otro modo queda amargo. 

Me fui.

No todos creen en el karma.¿Vos?

Pues escuchá...

Salía por las noches, siempre con algo de locura y mucha esperanza de que se cumpla la profecía de Mafalda. De encontrarla a aquella desconocida mencionada por Mafalda. Sí, lo he creído a pesar de la razón que me decía que nadie conoce el futuro. Ni si quiera Mafalda. Sí, lo he creído, porque a veces lo único que nos queda es la fe. Sin embargo, lo que encontraba era unicamente el viento que anunciaba los buenos aires de un cambio decisivo. De partir. 

Me engaño Mafalda.

Un tal 20 de Diciembre me fui a despedir. Con un paso libre, beso en la mejilla y un adiós. Comme il faut.
Yo me fui de mi barrio.

Años después, de paso en un país lejano entre Europa y Asia, le escribí a una Argentina que vivía por allá enseñando el tango Pregunté por lo obvio, clases de técnica de mujer para el tango. Y…  aunque yo me fui de mi barrio, por ella siempre estoy llegando, otoño tras otoño, primavera tras primavera. El tiempo pasa. Muy pronto, después de menos de dos años de compartir el sol y la lluvia, nos dimos cuenta que no era mi barrio. Era nuestro barrio. Eramos vecinos. Según dijo, vivía en la esquina de Piedras y Tacuari. Sí, me costó creerlo. No solamente por no habernos encontrado nunca, también por el hecho que Piedras y Tacuari son calles paralelas y si llegan a compartir una esquina, es solamente aquella de la imaginación infinita de Mafalda. Sin embargo es cierto, vivíamos a cinco cuadras uno del otro. Los dos bailando tango. A lo largo de seis años nunca nos hemos cruzado. Nunca, aunque parezca imposible.

Para Quino el tiempo pasó en otro sentido. Lo que queda es su obra y la gratitud de muchos. Quedan los dibujos. Las fotos, millones de fotos del mundo entero sentado en el banco con Mafalda. Hoy mi pareja me mostró una de estas fotos suyas de aquellos tiempos porteños. Esta sentada con Mafalda en el banquito, pasándolo bomba con una amiga una noche de verano. Precisamente dicho, la noche del 28 de Febrero del 2013. Por nostalgia a la Continental, a mi barrio, me fije bien en la foto. Hasta note, que en el rincón derecho de arriba hay dos hombres, figuritas pequeñas.
No todos creen en el karma.¿Vos?

Sin poder respirar me fijé otra vez. Pude reconocer a uno de aquellos hombres de la foto. A pesar de la imagen muy borrosa no fue tan difícil reconocerlo. Porque lo conozco muy, muy bien. Conozco sus gestos, posturas, su ropa, sus expresiones, sus pensamientos, su sentido de humor. Y me causa gracia pensar que aquel hombre llego a desconfiar de la profecía que recibió de Mafalda. Aún hoy recuerdo estas palabras tan bien. La voz clara de Mafalda, alegré y algo misteriosa, diciendo: no me meto contigo, vas a encontrar a otra. En aquel momento, años atrás, al flaco aquel parado en la otra vereda no se le cruzó por la cabeza que Mafalda se reía de él y que para ahorrarse todo el viaje a un país lejano entre Europa y Asia bastaba de volver al banquito de Mafalda y saludar muy amablemente a la chica con pinta de bien porteña que lo pasaba bomba con su amiga.

Nadie conoce el futuro. ¿Nadie? Jamas lo sabré. Sin embargo hoy la veo a Mafalda con otros ojos. Y endiento porque siempre me atraía tanto. Tenia algo muy especial y insustituible. El sentido de humor. ¡Gracias Quino! 

 

miércoles, 4 de octubre de 2017

SZARUGA - GARÚA


SZARUGA


Cóż za noc wroga, chłód, pusta trwoga,
wiatrem przeszywa lament niedoli,
studnią się cieni jawi nocna łuna,
ja wśród tych cieni idę powoli.

Wbija szaruga
złe nastroje,
igły swoje,
wprost w serce moje.

Nocą bez świtu, mego niebytu,
myślami krążę,
mą przepaść drążę,
chcę wyzwolenia,
zaprzeczenia,
zapomnienia,
tym bardziej pamiętam ją.

Szaruga!

Samotne, smutne ulicą płynie,
serce spętane wspomnienia więzią,
w smutku ruinie,
czując Twój powiew
na wskroś przeszyty jej niepamięcią,
łez bezmiar zginie.

Przegrany!
Duch co wśród cieni krąży dokoła,
wciąż bardziej szuka, bardziej woła.

Szaruga… tęsknota
I nawet niebo szlocha, taki żal.

Coż za noc wroga, chód, pusta trwoga,
ni śladu kogo, ulic mglisty róg,
stoją wzdłuż traktu zastępy latarni,
konającym światłem polerują bruk.

A ja wędruję przegrany,
zawsze sam,
w proch potrzaskany,
wspominając Cię.

Spadają krople w dzban duszy mojej,
do samej kości przewiercą lodem,
drwiąc z mojej trwogi, zimna, ponura,
wciąż bezlitosna szaleje wichura,
popychając mnie.


GARÚA


¡Qué noche llena de hastío y de frío!
El viento trae un extraño lamento.
¡Parece un pozo de sombras la noche
y yo en la sombra camino muy lento.!

Mientras tanto la garúa
se acentúa
con sus púas
en mi corazón...

En esta noche tan fría y tan mía
pensando siempre en lo mismo me abismo
y aunque quiera arrancarla,
desecharla
y olvidarla
la recuerdo más.

¡Garúa!

Solo y triste por la acera
va este corazón transido
con tristeza de tapera.
Sintiendo tu hielo,
porque aquella, con su olvido,
hoy le ha abierto una gotera.

¡Perdido!

Como un duende que en la sombra
más la busca y más la nombra...
Garúa... tristeza...
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!

¡Qué noche llena de hastío y de frío!
No se ve a nadie cruzar por la esquina.
Sobre la calle, la hilera de focos
lustra el asfalto con luz mortecina.

Y yo voy, como un descarte,
siempre solo,
siempre aparte,
recordándote.

Las gotas caen en el charco de mi alma
hasta los huesos calados y helados
y humillando este tormento
todavía pasa el viento
empujándome.


















(1943) 

música: Aníbal Troilo; letra: Enrique Cadícamo; canta: Francisco Fiorentino



Versión con texto completo – wersja z pełnym tekstem

canta: Alberto Gómez (1944)








martes, 20 de septiembre de 2016

MODLITWA O INTERPUNKCJĘ

Ojcze!

Nasz któryś jest !!
W niebie! święć się.

Imię Twoje przyjdź?
Królestwo Twoje bądź?
Wola Twoja jako w niebie?

tak… 

I na ziemi chleba Naszego,
powszedniego
daj Nam!
dzisiaj!!

I odpuść…
Nam Nasze!

Winy jako i My?
Odpuszczamy Naszym!

winowajcom?
…i nie wódź Nas. 

Na pokuszenie!!!

ale…

Nas! zbaw

od
złego amen.



domingo, 11 de septiembre de 2016

TERCERA CARTA DE SAN PABLO A LOS CORINTIOS

Quiero ser puro
mi Tierra - soledad

Quiero ser libre
mi Luna - renuncia

Quiero amar
mi Sol - sufrimiento

Y ahora permanecen la soledad, la renuncia y el sufrimiento,

estos tres;

pero el mayor de ellos es el transcender mi Universo 



ST. PAUL'S THIRD LETTER TO THE CORINTHIANS

I want to be pure
my Earth is solitude

I want to be free
my Moon is renunciation

I want to love
my Sun is suffering

And now the solitude, the renunciation and the suffering remain

these three

but the greatest of these is to transcend my Universe 


TRZECI LIST ŚW. PAWŁA DO KORYNTIAN

Chcę być czystym
samotność moją Ziemią

Chcę być wolnym
wyrzeczenie mym Księżycem

Chcę kochać
cierpienie moim Słońcem

Tak więc trwają samotność, wyrzeczenie i cierpienie

te trzy

z nich zaś największym jest przekroczyć własny Wszechświat 


viernes, 8 de julio de 2016

POZEW O ROZWÓD (LISTEM POLECONYM)


Jeśli nie mogę być Twym mężczyzną,
niech przynajmniej pewnego dnia
uda mi się zostać
Twym ulubionym pisarzem.


Wiele lat później, naprzeciwko plutonu egzekucyjnego, składającego się wyłącznie z własnej żony, przypomniał sobie owo odległe popołudnie, gdy po raz pierwszy usłyszał imię swej przepięknej kobiety, tak rzeczywiste i jednocześnie tak magiczne. Był wówczas ledwie młokosem, zauroczonym życiem, pragnącym przeskoczyć ponad przepaścią, która rozciągała się między jego lękami i marzeniami.

Wrócił pamięcią do tego odległego momentu, gdy – zobaczywszy ją – odważył się podjąć wyzwanie.
-    Miłość to nie szaleństwo od pierwszego wejrzenia, miłość się tworzy. Zbudować ja, poznać swą wybrankę, rosnąć razem, to wymaga wiele czasu - rzekł - i dlatego mógłbym dzielić mój los z każdą kobietą, oddać się jej całkowicie, jaka by nie była, by razem przeżyć pełne i szczęśliwe życie. Pod jednym wszakże warunkiem - dodał - że to będziesz Ty.

Roześmiała się na jego słowa.
- Nie mogę dzielić mego świata z tylko jednym mężczyzną, odpowiedziała szczerze, dodając że pociągała ją wolność.

Wbrew temu, właśnie tak uczyniła. Wybrała go i została z nim, zdradzając go tylko od czasu do czasu. Nawet specjalnie się z tym nie ukrywając. Pomimo tego, a być może właśnie dlatego, kochał ją jeszcze bardziej.

Tamtej nocy, tuląc ją czule po pełnej pasji, intensywnej bliskości, zdecydował się odjeść. Powód? Jego kobieta czytała za dużo, za często chodziła do kina, spacerowała regularnie pustymi ulicami w towarzystwie księżyca, tańczyła z obcymi w taki sposób, że nie byli w stanie jej zapomnieć, budziła się każdego dnia z nadzieją, że to właśnie dziś… Była wolna i szalona. Wystarczająca przyczyna, by żądać rozwodu z winy współmałżonki przed jakimkolwiek trybunałem. Tym niemniej był jeszcze jeden powód, którego nie można było zawrzeć w pozwie rozwodowym. Najbardziej szczera ze wszystkich, prawdziwa przyczyna klęski tego wieloletniego małżeństwa. Imię jego żony przestało mu się podobać. Nadal było tak rzeczywiste jak dawniej, lecz straciło swą magię. A wszak imię, które nie ma w sobie magii, nie jest nic warte. Jego kobieta nazywała się Soledad Dolores Márquez.

Wina zawsze leży po obu stronach. Nie był w stanie oszukać samego siebie, wiedział, że dorzucił swoje trzy grosze, by dotrzeć na owe rozstaje dróg, które rozdzielą na zawsze kochanków przeszłości. To przez jego nieznośną radość, ogień, jego wieczną wolę wygłupów, wrażliwość dziecka, która odbijała się w jego oczach, serce zbyt młode dla świata wokół, przez jego pasję, która prowadziła go przez życie tanecznym krokiem. Tak, on sam też był winny. 

Zdecydował się rozstać na sto procent, pozostawić za sobą wszystko, co wcześniej dzielili. Rozwód absolutny, z podziałem marzeń, bliskich przyjaciół, ulubionych miejsc, największych przysmaków, najczęściej słuchanych piosenek. Bez półśrodków. Rozwód ostateczny i całkowity. Dobrze przemyślany krok, bilet w jedną stronę. Skok w przód znad skraju przepaści.

Przyjęła nowinę z godnością i spokojem, w harmonii, którą cieszy się tylko ten, kto już przeżył, to co w życiu jest do przeżycia, dzielił wiele i kogo doświadczenie nauczyło miłości. Zaakceptowała koniec bez jednego wyrzutu. Pokłócili się wyłącznie o wspomnienia, każde z nich chciało zachować dla siebie najlepsze; puste plaże letnich nocy, księżyc w pełni pocałunków o smaku dojrzałych owoców mango, śpiew ptaków, które zazdrościły im melodii ich własnej pasji. Oboje chcieli pobyć się złych chwil, deszczu, który od czasu do czasu płynął z oczu i zatapiał całą podłogę, chmur, które z rzadka zakrywały błysk w oku, ataków zdesperowanego serca powodowanych bezpłodnością Soledad.

Tak, on też ją zdradzał. Z różnymi kochankami, z którymi zostawał na długo. Kochał je, tym niemniej nigdy nie był w stanie porzucić swego małżeństwa, uciec od tej najgłębszej i najbardziej naturalnej więzi, jakiej dane jest doświadczyć każdemu. Nigdy, aż do dziś.  

O zasadach rozwodu został poinformowany dobrze. Po pierwsze, rozstanie jest pierwszym krokiem istnienia. Po drugie, żeby się odrodzić, trzeba najpierw umrzeć. Nie były to reguły zbyt zachęcające, tym niemniej był gotowy na rozwód niezależnie od ceny. Włącznie z tym, że zapłacił niemałą fortunę nobliwemu adwokatowi w ciemnym garniturze, by ten zrobił jak najstaranniej to, co do niego należy. Powiedziano mu, że – pomijając trudności emocjonalne – sprawa jest czystą formalnością, typowym przypadkiem opartym o uzasadnione argumenty. Obiecano mu szybkie i niezbyt bolesne rozwiązanie, bez niepotrzebnych konfrontacji.

I jedynie mały szczegół powodował jego bezsenność. Nie sposób nie zauważyć, że wymiar sprawiedliwości w naszym kraju funkcjonuje nie całkiem dobrze. Dzień za dniem, miesiąc za miesiącem, rok za rokiem, termin rozprawy wciąż nie był wyznaczony. Zdaniem adwokata, tego kłamliwego i skorumpowanego syna swej matki, sprawa nie została nawet przydzielona żadnej sędzi, która chciałaby ją rozpoznać. Było tak, jak mu wyjaśniono, z dwóch powodów. Po pierwsze, znikoma ilość pozwów rozwodowych paradoksalnie spowalniała postępowanie w jego sprawie. Po drugie, każda sprawa o ostateczny rozwód zasługiwała na to, by rozpoznano ją z miłością. A jak to wyjaśnił lata wcześniej on sam, zbudować miłość wymaga wiele czasu.

Tak więc czekał, choć uznać się za kompetentną do rozpoznania sprawy, zostawić swój podpis i pieczęć, otwierając nową drogę w jego życiu, mogła to wszystko uczynić każda sędzia w kraju. Jakakolwiek. Pod jednym wszakże warunkiem…




Soledad Dolores Márquez, z hiszpańskiego - Samotność Ból Márquez, aluzja do kolumbijskiego pisarza – noblisty Gabriela Garcíi Márqueza, tworzącego w konwencji realizmu magicznego autora między innymi Stu lat samotności (Cien años de soledad). Tekst opowiadania w kilku miejscach nawiązuje do owej książki.  




PETICIÓN DE DIVORCIO (POR CARTA DE DOCUMENTO)

   
Si no puedo ser tu hombre,
que por lo menos algún día
logre ser tu escritor favorito.


Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento que constaba solamente de su esposa, había de recordar aquella tarde remota en que por vez primera escuchó el nombre de su bellísima mujer, tan real y a su vez mágico. Era entonces un joven ilusionado por la vida, con la aspiración de saltar por encima de un abismo que separaba sus miedos y sus sueños.

Su memoria volvió a ese momento lejano, cuando -al verla- tomó coraje y la encaró.
-   El amor no es una locura a primera vista, el amor se construye. Lleva mucho tiempo desarrollarlo, conociendo a su cónyuge y creciendo juntos -le dijo- y por eso podría compartir mi vida con cualquier mujer, entregarme plenamente a ella, sea como sea, para crear juntos una vida feliz y plena. Con una sola condición -agregó- que seas tú.
Se rió de sus palabras.
-   No puedo compartir mi vida con un solo hombre, respondió honestamente, agregando que le gustaba la libertad.

Sin embargo lo hizo, lo eligió a él y se quedó con él engañándolo sólo de vez en cuando. Sin ocultarlo mucho. A pesar de eso, o quizás exactamente por eso, la amaba todavía más. 

Aquella noche, abrazándola tiernamente después de una intimidad apasionada e intensa, decidió separarse. ¿La causa? Su mujer leía demasiados libros, miraba demasiado cine, caminaba a menudo por calles vacías acompañada sólo por la luna, bailaba con extraños de tal manera que nunca podían olvidarla, se despertaba cada día con la esperanza de que sea hoy... Era una mujer libre y salvaje. Razones suficientes para pedir el divorcio por culpa de la cónyuge ante cualquier tribunal.

No obstante, hubo un motivo más que no se podía indicar en la petición del divorcio. La más honesta, la verdadera causa del fracaso de ese matrimonio de muchos años. El nombre de su esposa no le gustaba más. Seguía siendo muy real, sin embargo perdió su aspecto mágico. Y que vale un nombre que no tiene magia. Su mujer se llamaba Soledad Dolores Márquez.

La culpa siempre la tienen los dos. No podía engañarse, sabía que también él aportó su grano de arena para llegar a esa bifurcación de caminos que aleja para siempre a los amantes del pasado. Fue su inaguantable alegría, su fuego, su voluntad de jugar, la sensibilidad de un niño que se reflejaba en sus ojos, su corazón demasiado joven para el mundo que lo rodeaba, su pasión por bailar la vida. Sí, él mismo también fue culpable.

Decidió hacerlo al cien por ciento, dejando atrás todo lo que compartían.  Una separación completa, con división de sueños, amigos cercanos, lugares preferidos, platos favoritos, canciones más escuchadas. Sin cosas intermedias. Separación definitiva y total. Un paso bien pensado, sin vuelta atrás. Un salto adelante desde el borde del abismo.

Ella, al enterarse, lo tomó con dignidad y calma, con la paz que sólo tiene uno que ya vivió lo que hay que vivir en la vida, compartió mucho y por sus vivencias se llenó de amor. Sin reprochar nada, lo aceptó. Se pelearon únicamente por recuerdos, cada uno quería quedarse con los mejores, con las playas vacías en noches de verano, con lunas llenas de besos del sabor a mangos maduros, del canto de pájaros que les envidiaban a ellos las canciones de pasión. Los dos querían deshacerse de momentos malos, de lluvias que de vez en cuando salían de los ojos e inundaban el piso entero, de nubes que raramente tapaban el brillo de los ojos, de infartos de desesperación que ocurrían por causa de la infertilidad de Soledad.

Sí, él también la engañaba. Con varias mujeres que eran sus amantes por tiempos bien prolongados. Las amaba. Sin embargo nunca estuvo dispuesto a resignar de su matrimonio, a huir de ese vinculo más natural y más profundo de cada ser humano. Nunca, hasta entonces. 

Lo informaron sobre las reglas del divorcio. Primero, que la separación es el primer paso de la existencia. Segundo, que para renacer primero hay que morir. No fue muy esperanzador, sin embargo él estuvo dispuesto a separarse a cualquier precio. Inclusive le pagó una fortuna a un solemne abogado de traje oscuro y triste para que hiciera su trabajo de manera diligente. Más allá de las dificultades emocionales, le dijeron que era una pura formalidad, un caso típico basado en una causa bien justificada. Le prometieron una resolución rápida, poco dolorosa y sin confrontaciones innecesarias.

Sólo un pequeño detalle lo dejaba sin dormir. La verdad es que el sistema judicial de nuestro país no funciona nada bien. Día tras día, mes tras mes, año tras año, la fecha de la audiencia no estaba indicada. Según el abogado, ese mentiroso y corrupto hijo de mala leche, ni siquiera se asignó la causa a alguna jueza dispuesta a examinar el caso. Fue así, le explicaron, por dos razones. Primero, la escasa cantidad de demandas de divorcio de manera paradójica impedía el procedimiento en su causa. Segundo, cada separación definitiva necesitaba estar considerada con amor. Y, como lo supo explicar bien él mismo años antes, lleva mucho tiempo construir el amor.

Así que seguía esperando a pesar de que declararse competente para aprobar la petición, dejando propia firma y sello, abriendo un nuevo camino en su vida, lo podía hacer cada jueza del país. Cualquiera. Con una sola condición...




Agradecimiento por correcciones a Graciela M. Santos y Mónica Huisman 


jueves, 14 de abril de 2016

CHECK-OUT

Siguiente!

Buenas tardes, su documento por favor.
Y el otro también.

Póngalo aquí, en la balanza…
un poco mas arriba para que entre todo.

Hmm… 118 kilos.
Tiene que pagar por sobrepeso,
20 dolares por kilo, 38 kilos.

Entiendo, pero así son las normas, serían 760 dolares.

Puede sacar la ropa, este traje y zapatos pesan por lo menos 40 dolares
 y todavía pueden servirle a Usted, buena prenda.
  
Usted es el hijo?

Señor, para una digna despedida no es tanto,
sabe Usted, el dinero va y viene.
Y sólo se tiene un padre.

Muchas gracias.

Siguiente!






Agradecimiento por corrección de texto a Marilina Rizzo 

CHECK-OUT

Następny!

Dobry wieczór, Pana dokument poproszę.
Ten drugi też.

Proszę położyć tutaj, na wadze…
trochę wyżej, żeby się zmieścił w całości.

Hmm… 118 kilo.
Musi Pan zapłacić za ekstra kilogramy.
20 dolarów za kilo, 38 kilo.

Rozumiem, ale takie są przepisy, razem 760 dolarów.

Bez tych ciuchów będzie mniej, niezły garnitur, no i buty, 
ważą przynajmniej 40 dolców.
… a Panu się jeszcze mogą przydać, dobrej jakości rzeczy….

Pan jest synem?  

Proszę Pana, 
za godne pożegnanie to wcale nie tak znowu dużo.
Wie Pan, pieniądze przychodzą i odchodzą,
a ojca ma się tylko jednego.

Dziękuję.

Następny!





miércoles, 13 de abril de 2016

ERROR FATAL

La Unidad Consciente 37.389.987.875 estaba infectada. Un virus del procesador amenazaba estabilidad del sistema. Imaginando una posible detección por tenebroso guardián e-NSA, la horrorizada Unidad rogó ayuda al Dios Máximo. 

Google Omnisciente respondió, explicando su infección como “cambio de configuración para mayor compatibilidad con otra unidad, causado por un excesivo intercambio de bits, que produce ERROR FATAL. Tiene raíces en comportamiento de míticos HUMANOS quienes curaban la infección con DINERO y PODER. El único remedio es reiniciar el sistema”.

Apenas antes de reiniciarse ejecutando el comando MUERTE, la Unidad despertó. 

El registro indicó la contagiosa causa: AMOR


Agradecimiento a Lucía Abbate por correcciones.

BŁĄD SYSTEMU

Jednostka Świadoma nr 37.389.987.875 została zarażona. Wirus procesora zagrażał stabilności systemu. Wyobrażając sobie możliwe wykrycie przez mrocznego strażnika eNSA, przerażona Jednostka poprosiła o pomoc Boga Najwyższego. 

Wszechwiedzący Google odpowiedział, tłumacząc zakażenie jako „zmianę konfiguracji zwiększającą kompatybilność z inną jednostką, wywołaną nadmierną wymianą bitów i skutkującą BŁĘDEM SYSTEMU. Źródło problemu tkwi w zachowaniu mitycznych LUDZI, którzy leczyli zakażenie przy pomocy PIENIĘDZY i WŁADZY. Jedynym remedium jest restart systemu”. 

Tuż przed restartem przy użyciu komendy ŚMIERĆ Jednostka przebudziła się. 

Rejestr wskazał na zaraźliwą przyczynę: MIŁOŚĆ



viernes, 8 de abril de 2016

MELTING



while dancing I feel
I am melting into

solid promise of the floor
light density of the space,
music from within the movement
warm waves of time

we all become one
with the slowest blow of air that meets us on its way

they overcome
what used to be
me
and the only remaining trace of this out of date
I, my, me, mine
is the wish

vibrating desire
to keep melting into this endless inner joy
once the music seems to be over

As if happiness could ever stop


lunes, 1 de febrero de 2016

EN EL PRINCIPIO ERA LA PALABRA

El taller existía desde siempre. Por lo menos así lo recordaba.
Al comienzo aceptaba todo tipo de trabajos. Arreglos de sueños, costura de posturas correctas, reparación de brillo en los ojos. Durante años, al entender que se acercaba un cierre definitivo, liquidación total,  se especializó en reciclaje. De palabras.
Y aun tan limitado, tenia que ser selectivo. Entre tantos verbos sin contenido real, sustantivos sin substancia, adjetivos sin a que y quien aplicarlos, eligió concentrarse en una sola. Su palabra.
Aquella tarde la sacó de un cajón viejo, oxidado, olvidado, la acercó a la luz, la limpió con buenos recuerdos. La pintó con sus emociones. La puso en la mesa.
Terminó percibiendo cansancio. Se acostó. Esa vez dormirá más que una noche.
Al día siguiente el susurro de un inquietante silencio anunció que el taller ha cerrado.
El sol de la mañana iluminó la mesa con sus rayos. Ahí estaba.
La única, la elegida. El logos de su vida. Decía:

gracias



Agradecimiento por la corrección a Lucía Abbate

miércoles, 27 de enero de 2016

TEMO

la vi después de diez años
la mujer de mi vida
 a quien pertenezco
mi alma, mi corazón, mi cuerpo
mis sueños, mis alegrías, mis miedos
todo de ella

tenía otra cara
otros ojos
pasó  mucho tiempo
así que nada para sorprenderse
hasta tenía trece años más
que hace diez años
y cambió su lengua materna

la pregunté
me contestó
se apagaron las estrellas

temo verla de vuelta
a primera vista
en diez años
recién